La nueva escultura, ubicada en el barrio de Los Marinos, pone en valor el legado de generaciones de pescadores y sus familias que hicieron del mar su forma de vida
Bajo la mirada de la Virgen del Carmen y coincidiendo con su tradicional procesión por el barrio de Los Marinos, Almuñécar ha inaugurado el monumento en “Homenaje a los Hombres del Copo”, una escultura en bronce dedicada a los hombres y mujeres que hicieron del mar su forma de vida, en un acto presidido por el alcalde de Almuñécar, Juan José Ruiz Joya, que reunió a vecinos, representantes institucionales y devotos de la patrona de los marineros.
Durante su intervención, el alcalde destacó que esta escultura será “un símbolo para que nuestros hijos y nuestros nietos sepan que esta ciudad no se construyó únicamente desde tierra firme. Almuñécar también se construyó sobre una barca, entre redes, remos, temporales y noches interminables”.

Ruiz Joya recordó igualmente que “Almuñécar no se entiende sin la mar y la mar tampoco se entiende sin los hombres y las mujeres que entregaron su vida a ella”, subrayando que con esta iniciativa se “salda una deuda de gratitud con quienes levantaron esta tierra con sus propias manos y desde el anonimato escribieron algunas de las páginas más importantes de nuestra historia”.
El alcalde también recordó que sus dos abuelos sustentaron a sus familias trabajando en el mar. “Ellos no hablaban de sacrificio. Simplemente se levantaban y cumplían. Gracias a sus manos, a su esfuerzo y a su dignidad, sus hijos pudieron salir adelante. Y gracias a ellos, también estoy yo hoy aquí”, señaló Ruiz Joya durante su intervención.

Sobre la escultura
La escultura, titulada “Homenaje a los Hombres del Copo”, es obra del escultor granadino Javier Galán Domingo, quien culminó su creación en mayo de 2026, hasta reflejar fielmente la figura del pescador tradicional sexitano. La obra representa a un tirador del copo de Almuñécar caracterizado con los elementos y la indumentaria que habitualmente utilizaban estos marineros durante las labores de pesca.
El monumento presenta unas dimensiones aproximadas de 170 centímetros de altura, 60 centímetros de anchura y 110 centímetros de profundidad, medidas que responden a la representación de un pescador en la posición semi inclinada que adoptaban habitualmente los marineros durante el esfuerzo de arrastrar las redes desde la orilla.
Uno de los aspectos más significativos reside en su propio proceso de creación, ya que durante la fundición se incorporó el bronce procedente de la hélice de una antigua embarcación tradicional cedida expresamente para este proyecto. Tal y como se puso de manifiesto durante el acto, “el alma de nuestras barcas late ahora en el corazón de este monumento”.
El monumento al Tirador del Copo nace como tributo a pescadores que dedicaron su vida a la pesca tradicional, representando valores como el sacrificio, la constancia, la valentía y la dignidad del trabajo.
El homenaje se hace extensivo también a las familias de la mar, especialmente a las mujeres que esperaban en la orilla el regreso de los suyos, a quienes remendaban las redes, preparaban las embarcaciones y contribuían a mantener viva una forma de vida estrechamente ligada a la historia de Almuñécar y La Herradura.
