Cuerpo y ciencia, by Alessandro Tata | Más allá del postureo y los retos: por qué el fitness extremo nos está saliendo caro


Cada semana, cuando paseo por el paseo del Altillo o veo el movimiento en los gimnasios de Almuñécar y La Herradura, me alegra profundamente ver a tanta gente moviéndose. El deporte está de moda, y eso es una victoria para la salud

Sin embargo, en el último año estamos viendo una tendencia que, como profesional del ejercicio, me preocupa cada vez más: la obsesión por el «más difícil todavía». Parece que si no terminas un entrenamiento de CrossFit rozando el desmayo, si no te apuntas a un HYROX sin haber corrido antes ni cinco kilómetros, o si no te metes entre pecho y espalda una ultramaratón por la Alpujarra, no estás entrenando de verdad.

 Nos hemos creído el mito de las redes sociales de que «querer es poder», “no hay dolor”, “hasta el final” y la ciencia nos está demostrando que el cuerpo humano no funciona así.

El problema real no son estas disciplinas, que son fantásticas si se hacen con cabeza. 

El peligro está en saltarse los pasos. Pasar del sofá a un entrenamiento de alta intensidad por pura moda es una ruleta rusa. Los médicos deportivos y la evidencia científica ya nos están avisando con datos muy serios sobre la mesa. Cuando sometemos a un cuerpo no preparado a un esfuerzo brutal, podemos provocar desde lesiones articulares crónicas hasta problemas severos como la rabdomiólisis —que básicamente es la rotura de las fibras musculares debido al esfuerzo extremo, liberando toxinas que pueden llegar a colapsar los riñones—. Por no hablar del estrés brutal al que sometemos al corazón cuando lo obligamos a latir al límite sin una base aeróbica previa.

El ejercicio debe ser una herramienta para vivir más y mejor, no un castigo semanal para ver cuánto aguanta nuestro ego. 

En Almuñécar tenemos un entorno privilegiado para ponernos en forma de manera inteligente. No necesitamos destrozarnos las articulaciones en un mes para demostrar nada a nadie en Instagram. Mi consejo para esta semana es sencillo: construyamos primero una base sólida, busquemos profesionales de verdad que nos asesoren en nuestros centros locales y entendamos que el verdadero éxito deportivo no es acabar exhaustos hoy, sino seguir teniendo un cuerpo fuerte, ágil y sin dolores dentro de veinte años.

 Menos épica de redes sociales, menos “ego-selfies”y más salud.


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