El 25 de junio de 2026 ya es una fecha histórica para la sanidad pública española, pero, sobre todo, para el corazón de nuestra comarca. El Congreso de los Diputados aprobó ayer la esperada ley para un cribado neonatal (la conocida «prueba del talón») equitativo en toda España. Este hito político coincidió de manera simbólica con la entrega en la Cámara Baja de más de 300.000 firmas recogidas a nivel nacional.
Detrás de este éxito sin precedentes se encuentra una historia de lucha familiar con un profundo arraigo en nuestra tierra. El motor de esta movilización ha sido Daniel, un pequeño cuya experiencia familiar ha servido para levantar la voz contra las desigualdades sanitarias entre comunidades autónomas.
Un agradecimiento con acento granadino
A través de un emotivo comunicado, los impulsores de la iniciativa han querido expresar su más profundo y sincero agradecimiento a toda la sociedad española, pero han hecho una mención muy especial al apoyo incondicional recibido en nuestra provincia.
La marea de solidaridad ha inundado los pueblos de los alrededores y a toda la comarca granadina, destacando de forma muy particular el vuelco absoluto de los vecinos, negocios y colectivos de:
- Lentegí
- Otívar
- Jete
«Queremos dar las gracias a todas las personas que nos han apoyado a nivel individual, así como a todos los negocios, comercios y colectivos que se han ofrecido altruistamente a recoger firmas en sus establecimientos», señalan con emoción en la nota. Asimismo, han destacado la labor incansable de Pedro Lendínez (MÁS VISIBLES), calificado como el auténtico motor de esta lucha.
«Para que el caso de mi hijo Daniel no se vuelva a repetir»
La iniciativa legislativa no ha sido una simple recogida de rúbricas; se ha convertido en una auténtica batalla por la vida y la justicia distributiva en la sanidad regional. El objetivo principal de la nueva normativa es garantizar que cualquier recién nacido reciba un diagnóstico temprano eficaz, independientemente del hospital o la comunidad autónoma en la que nazca.
Los padres de Daniel han dejado claro que el esfuerzo ha valido la pena:
«Nuestro motor ha sido, es y será siempre nuestro hijo, Daniel. Queremos que todo este esfuerzo sirva para que ninguna otra familia tenga que pasar por lo que nosotros pasamos y para que el caso de Daniel no se vuelva a repetir».
La jornada de ayer en Madrid demostró que la unión ciudadana desde los pequeños municipios tiene el poder de transformar las leyes del Estado. El Congreso de los Diputados se tiñó ayer de solidaridad bajo un lema que ya se ha convertido en un símbolo de salud pública: «TODOS SOMOS DANIEL».
