Los sensores del Instituto Andaluz de Geofísica de la UGR, ubicados en la ciudad, registran los momentos de euforia del partido
La victoria de España en el Mundial ha quedado registrada en los acelerogramas sísmicos que miden la aceleración del movimiento del suelo. En Granada, algunos de estos sensores se encuentran en el Campus de Cartuja, en la Facultad de Ciencias, en el Parque de las Ciencias y en la Facultad de Traducción e Interpretación. Pertenecen al centenar de sistemas conectados a la Red Sísmica de Andalucía.
Todos ellos indican un movimiento especialmente intenso cuando, ya prácticamente en la medianoche del domingo al lunes, terminó la final frente a Argentina, momento en el que la Selección española se convirtió en campeona del mundo por segunda vez en la historia, tras vencer 1-0.
Justo en ese instante, los sensores del Parque de las Ciencias y de la Facultad de Traducción, situada en el centro de la ciudad, registraron picos de aceleración del movimiento del suelo.
“Lógicamente, no se puede considerar que este tipo de registros telúricos alcancen la intensidad de un terremoto, pero sí arrojan datos llamativos”, explica Mercedes Feriche Fernández-Castanys, perteneciente al Instituto Andaluz de Geofísica y Prevención de Desastres Sísmicos de la UGR.
El histórico gol de Ferran Torres en el minuto 106, al inicio de la segunda parte de la prórroga, es el otro instante destacado que detectan los acelerogramas. También el tanto anulado, previamente, al extremo español Nico Williams. En ambos, los sistemas registran una aceleración del movimiento del suelo.
“Este fenómeno se ha dado en ciudades de todo el país y es una llamativa forma de medir la euforia que provoca un acontecimiento que moviliza y hace saltar de alegría a toda España”, explica la especialista Mercedes Feriche.
