Josué Díaz, candidato a la alcaldía por el PSOE de Almuñécar, presenta su modelo alternativo: vivienda asequible, barrios dignos y servicios públicos
Josué Díaz se proclama como candidato del PSOE a la alcaldía de Almuñécar-La Herradura en un momento de cambios en el tablero político local. En su primera entrevista tras la proclamación, el candidato socialista hace un diagnóstico contundente del gobierno actual y plantea una alternativa basada en lo que él denomina una «ciudad de los cuidados» frente a la actual «ciudad escaparate».
Durante la entrevista, Díaz desgrana tres años de trabajo de la oposición denunciando lo que considera «gesiones fallidas, falta de transparencia y situaciones injustas» del ejecutivo municipal. Desde la obra de La Caletilla —que califica de «proyecto electoral», pasando por un mercado municipal de 7 millones que abre sin potencia eléctrica suficiente y con un sistema de climatización basado en «un diagnóstico como si Almuñécar fuera Helsinki».
El PGOU, la obsesión de 30 años
Pero el candidato socialista reserva su crítica más dura para el PGOU, al que califica de «mágico» por su capacidad de aparecer y desaparecer. «Han pasado 30 años y seguimos sin PGOU», sentencia con una mezcla de frustración e ironía. Díaz no perdona la ineficacia de los gobiernos anteriores —incluyendo los suyos— al no haber logrado aprobar un instrumento que considera fundamental para el desarrollo del municipio. «Todas las problemáticas que estamos hablando tienen la raíz en la falta de un PGOU», afirma.
Esa obsesión por el urbanismo lo lleva directamente a Torre Galera, la sentencia que obligará a Almuñécar a devolver 20 millones de euros. Aquí, Díaz se mueve entre el reproche a Convergencia Andaluza —que firmó el convenio en 2005— y el reproche al Partido Popular —que no logró gestionarlo bien a la hora de denunciarlo—.
«Me parece una decisión política irresponsable, cortoplacista y electoral», afirma sobre la gestión del PP de la sentencia. «¿No hicieron un balance de riesgo al denunciar? ¿No valoraron que triplicaría el impacto económico?» Pero no exime al partido de Benavides: «Empieza a gobernar Convergencia, saca su PGOU, lo aprueba con los votos del PP… Entre uno y otro, la casa sin barrer».
Un modelo de ciudad en cuatro pilares
Frente a este panorama, Díaz propone un modelo vertebrado en torno a cuatro pilares: vivienda asequible, barrios vivos, servicios públicos de calidad, y motores económicos.
En vivienda, propone destinar el 10% del presupuesto municipal (5 millones anuales) a una oficina municipal de vivienda que promueva la rehabilitación en el barrio de San Miguel, bonifique impuestos para segundas viviendas en alquiler, e identifique solares municipales para construir en régimen de alquiler público.
En barrios, plantea un consejo vecinal con representación de asociaciones de vecinos —»sin politizarse»— y presupuestos participativos para diseñar un plan de mejora por barrio durante los cuatro años de gobierno. Dice que encuentran «desfases» entre lo prometido y la realidad: en El Moruno prometieron un puente que nunca llegó; en Los Marinos, el centro sociocultural estuvo abandonado tres años con humedades; en Torrecueva, los vecinos se autorganizan para patrullas de seguridad porque el gobierno no lo hace.
En servicios públicos, denuncia que asociaciones deportivas esperan tres años para cobrar subvenciones, que hay instalaciones con desperfectos desde hace un año, que los colegios están sin climatización en plena ola de calor, y que el sistema de limpieza municipal «es manifiestamente mejorable».
En motores económicos, critica que turismo, gastronomía, agricultura y cultura se gestionen «como departamentos estancos que no se hablan entre sí» en lugar de potenciarse mutuamente. Apuesta por vincularlos bajo una mirada de 360 grados que genere impacto real y múltiplique beneficios.
Campaña en positivo, sin pactos «de siglas»
Díaz subraya que hará una campaña «en positivo», centrada en su modelo alternativo y no en el ataque personal al gobierno. «No vamos a atacar a nivel personal a nadie. Esa es una línea roja que tenemos tatuada en la piel», afirma.
Sobre posibles pactos electorales con otras fuerzas políticas —Convergencia Andaluza, IU, plataformas locales—, Díaz rehuye la respuesta directa y pivota hacia un mensaje más identitario: «Cuando decimos todas las fuerzas, no estamos hablando de siglas, no estamos hablando de pactos. Nuestro pacto es con la gente: militantes, simpatizantes, amigos». Asegura que el PSOE trabajará «pasito a pasito, pico y pala» y que intensificará el trabajo conforme se acerque mayo de 2027.
Lo personal como mayor reto
En un momento más reflexivo, cuando se le pregunta cuál es su mayor reto como alcalde, Díaz sorprende con una respuesta íntima: «El mayor reto sería conciliar ese trabajo con mi vida familiar… No quiero renunciar a ser juez del PSOE, papá de Hugo, Jimena y Leonardo». Aún así, confía en que a nivel de gestión municipal sería «perfectamente asumible con fuerza, trabajo y el equipazo que me acompaña».
Un diagnóstico compartido con su hermana
Hay un dato anecdótico pero revelador en la entrevista: Díaz es hermano de Luisa Díaz, la concejala de Convergencia Andaluza que acaba de renunciar. Habla de ella con admiración («una persona súper inteligente, muy preparada») pero respeta su decisión de apartarse. En cambio, del nuevo candidato de Convergencia, Manuel Fernández, mantiene distancia: «No tengo relación ni conocimiento», dice con diplomacia.
Lo que queda claro es que para Josué Díaz, los próximos ocho meses hasta las elecciones de mayo de 2027 serán un pulso entre dos visiones completamente opuestas de lo que debe ser Almuñécar: una ciudad centrada en infraestructuras faraónicas y promesas electorales, o una ciudad centrada en resolver los problemas cotidianos de sus barrios y sus gentes.
Entrevista completa
Acaba de proclamarse como candidato del PSOE a la alcaldía de Almuñécar-La Herradura. ¿Cómo ha vivido los primeros días tras la noticia y cómo ha reaccionado su entorno?
Lo he vivido con mucha ilusión, evidentemente, porque es un proyecto que me ilusiona y es un gran reto. Lo he vivido con mucho orgullo, porque es un orgullo defender estos valores, estas siglas, recoger el legado de tantas personas, de tantos militantes, de tantas familias que han luchado durante años por este partido. He recibido de mi entorno mucho cariño, mucha ilusión y muchas buenas vibraciones para lo que nos viene por delante.
¿Qué mensaje le ha trasladado en concreto Juan Moreno, secretario anterior, y Rocío Palacios?
Juan Moreno forma parte de una de las piezas angulares de este proyecto. Ha sido una persona decisiva en que yo diera el paso adelante para presentar mi candidatura. Juan Moreno camina junto a mí y me ha dado todo su apoyo, poniéndose al servicio de este proyecto.
Rocío Palacio, pues se ha puesto a disposición del partido. Ella es, en muchos sentidos, la biblioteca reciente del partido por todo el conocimiento que atesora, y va a seguir trabajando en este proyecto, acompañando y ofreciendo toda su experiencia política.
En su carta menciona que llegó al partido en 2013 de la mano de Salvador Medina y Paco Prado. ¿Qué lo motivó entonces a afiliarse y cómo ha sido su evolución en la formación?
En aquel momento estábamos saliendo de las llamas encendidas del 15M. Yo lo viví porque estaba viviendo fuera de España. Regresé a trabajar en España y me involucré en el 15M, aprendí, lo disfruté. Esas ganas de hacer política desde el enfoque de ciudadanía las quise trasladar a Almuñécar y formamos una plataforma ciudadana llamada Ágora Sesitana.
A partir de ahí, Salvador Medina se involucró en esa plataforma y me planteó por qué no daba el paso de afiliarse al PSOE. Hablamos con Paco Prado y me pareció que el PSOE representaba un partido político con el que yo me sentía plenamente cómodo e identificado. Empecé a militar en ese equipo que en aquel momento lo lideraba Paco Prado.
Ha denunciado recientemente situaciones injustas, falta de transparencia y gestiones fallidas. ¿Qué significa eso respecto al gobierno actual?
Llevamos tres años trabajando con rigor, tratando de denunciar, de hacer público, de visibilizar realidades que aparentemente parecen ideales. Nos referimos, por ejemplo, a que se inician obras en La Caletilla sin acordarse de que iban a tocar una zona llamada Edificio La Roca. Empiezan a trabajar con la obra y descubren una roca que paraliza la obra, obliga a modificar contratos. Denunciamos que se trata de una obra electoral, que no responde a necesidades reales.
En Almuñécar, hablamos del acuífero de Río Verde y de las viviendas de protección oficial que están construyendo en la zona de La Góndola, en Fuente Piedra. ¿Cómo pueden empezar a construir una vivienda de protección oficial aspirando a construir sótanos y cocheras sin contemplar antes un plan de mitigación del acuífero de agua?
Denunciamos también el proyecto del Parque Azul. Un proyecto estratégico que nosotros apoyaríamos, pero que empiezan a anunciar sin gestionar administrativamente el expediente. La realidad es que hemos perdido 300.000 euros de fondos Next Generation y la escultura está guardada en un almacén.
Sobre el mercado municipal de Almuñécar: seis años de obra, más de siete millones de inversión. Lo inauguran con una fiesta espectacular, pero ¿qué tenemos cuando abren? Un mercado funcionando con luz de obra. Comerciantes y empresarios no pueden abrir sus negocios porque no hay potencia eléctrica. Este verano tenemos unas calores intolerables porque el sistema de ventilación se basaba en un diagnóstico como si Almuñécar fuera Helsinki.
En conclusión, al gobierno del señor Ruiz Joya los proyectos grandes de ciudad se le hacen bola.
¿Qué lectura hace del nuevo candidato de Convergencia Andaluza, Manuel Fernández, tras la salida de Luisa Díaz?
Hablo con dos gorros. Como hermano de Luisa Díaz, puedo decir que es una persona súper inteligente, muy preparada, con mucho valor, una persona que tiene siempre en su corazón el interés superior de Almuñécar y La Herradura. Ella decidió dar un paso al lado y eso hay que respetarlo.
Del nuevo candidato no puedo hacer una valoración política porque no tengo relación ni conocimiento, así que respeto máximo a las decisiones que tomen las otras formaciones políticas.
¿Cómo crees que van a ser los meses previos a las elecciones?
No tengo la bola de cristal, pero te voy a decir cómo lo vamos a hacer en el PSOE, cómo lo vamos a construir. Vamos a hacer una campaña en positivo, hablando de nosotros, de nuestro modelo de ciudad, desde dentro.
Aspiramos a presentar nuestro modelo de ciudad para que los electores, nuestros vecinos y vecinas, el día de las elecciones respondan una pregunta: ¿Qué modelo de ciudad quieren?
¿El modelo de ciudad actual, de dieciséis años de gobierno de Ruiz Joya? Una ciudad escaparate, centrada en la campaña electoral permanente, en promesas no cumplidas, en un futuro a paso de tortuga, con una gestión de parcheo, de gobierno remolque y gestión fallida.
Nosotros proponemos un modelo de ciudad que llamamos de los cuidados. Un modelo de ciudad real, centrada en el presente, en las necesidades reales de la gente, que facilite la vida en Almuñécar y La Herradura, que permita a nuestra gente vivir y vivir bien.
No vamos a entrar en una campaña de confrontación, no vamos a atacar a nivel personal a nadie. Esa es una línea roja que tenemos tatuada en la piel.
Hay una cosa que nos gusta mucho: el proyecto Latido Sur. Vamos a intentar contar nuestra campaña, nuestro trabajo desde dentro, mostrando cómo se hace la política de proximidad. Mostrar qué escuchamos, qué vemos, qué nos dicen en los barrios. Mostrar la utilidad de la política, las emociones, humanizar el trabajo político.
En su carta propuso una ciudad de los cuidados y menciona que «hay que vivir bien sin renunciar a nada». ¿Qué significa sin renunciar a nada?
Hay una cosa que explica muy bien el desfase entre lo prometido y la ciudad real. El señor Ruiz Joya y su equipo nos han prometido durante 16 años una ciudad con múltiples promesas: la góndola, el anfiteatro de la Plaza del Sexo, proyectos grandilocuentes, un PGOU mágico que aparece y desaparece como el Guadiana.
Esa era la ciudad prometida. Luego hay un desfase con la ciudad vivida. Te vas a El Moruno y prometieron un puente para cruzar con Río Seco; la realidad es que los vecinos ponen maderas para cruzar cuando viene agua.
Te vas a Los Marinos y prometieron El Oro y El Moro; encuentras el centro sociocultural abandonado tres años, con humedades y descascarillado. Los bancos y luces del barrio no tienen el mismo nivel de calidad que los de la Avenida Lucía o la Plaza del Ayuntamiento.
Te vas a Torrecueva y los vecinos se autorganizan para patrullas de seguridad, para limpiar el parque. Te vas a Río Verde y encuentras rotondas molonas, pero detrás del barrio hay otra realidad distinta. Te vas a La Carrera donde pusieron jardineras verdes, pero la realidad dentro del barrio es totalmente distinta.
Ese es el desfase. Nos falta cuidar los entornos donde vive la gente, poner el foco en la necesidad real. Hablamos de cuatro pilares: vivienda asequible, barrios vivos, servicios públicos de calidad, y motores económicos.
¿Cuáles son esos cuatro pilares exactamente?
Primero, vivienda asequible. No pedimos la luna. Proponemos reservar el 10% de los 50 millones de presupuesto municipal: 5 millones al año para promover vivienda público-privada. Crear una oficina municipal de vivienda, promover la rehabilitación de viviendas en mal estado en San Miguel con compromiso de alquiler de larga duración. Bonificar impuestos municipales para quienes tengan segunda vivienda y la quieran alquilar. Ver solares municipales para cambiar uso y promover vivienda pública en alquiler con empresas locales.
Y lo más importante: el PGOU. Es recurrente. El PGOU es como el Guadiana, va y viene. En 2015 el PP llega con promesa de nuevo PGOU. En 2019 ya se estaba fabricando. En 2023, dos meses antes de elecciones, la aprobación era inminente. Han pasado tres años. ¿Qué sabemos de ese PGOU mágico? Nada. Es una tomadura de pelo.
Segundo, barrios vivos, bonitos y cuidados. Los lugares donde vive la gente deben ser lugares excelentes, con centros socioculturales dinamizados, con agenda social y cultural, espacios climatizados, bien mantenidos, con conserje, equipos de limpieza locales territorializados.
Hablamos de zonas verdes, placitas que se pueden embellecer. Es un trabajo de poco a poco. Usaremos tres instrumentos: una concejalía de barrios y participación ciudadana, un consejo vecinal donde estén representadas todas las asociaciones de vecinos sin politizarse, y presupuestos participativos para gestionar por consenso prioridades barrio a barrio durante cuatro años.
Actuaciones más grandes: vertebrar El Moruno, Torrecueva, La Herradura como núcleo urbano, mejorar acceso desde la Nacional 340.
Tercero, servicios públicos de calidad y facilidad para la vida. Es ahí donde la política cobra sentido, donde se convierte en mano amiga, donde sirve para mejorar el día a día.
En deportes: asociaciones que llevan retraso de tres años en cobro de ayudas municipales. Instalaciones como el bonet llevan más de un año rota, sin telemarcador. Necesitamos más espacios deportivos, pabellones, flexibilidad horaria. Ayudas para familias numerosas con dificultades económicas accedan a deportes federados sin renunciar a nada. Recuperar ligas deportivas locales.
En sanidad: revertir recortes en La Herradura, en centro de salud del Castillo, en centro de salud de Los Marinos.
En limpieza: es manifiestamente mejorable. Hacer auditoría del contrato de la empresa, poner en valor el trabajo de limpiadores, mejorar condiciones laborales.
En educación: nuestros colegios sin climatización. Con olas de calor desde mayo. Aire acondicionados comprados hace un año, pero no se mejoró la instalación eléctrica. Siguen guardados. Espacios verdes en colegios con retraso. Patios abiertos por las tardes para recreación, ocio, deporte. Y pelear por más formación profesional ligada a nuestros activos: agricultura, turismo, submarinismo, arqueología.
Cuarto, motores económicos. Actualmente están gestionados como departamentos estancos: turismo, gastronomía, agricultura, historia, cultura, patrimonio, ocio nocturno. No se hablan entre sí, no conviven bien.
Sexy Fest fue iniciativa muy buena, pero ¿en verano o mejor en invierno? Cultura, fiesta y patrimonio compiten por presupuestos. Patrimonio pierde: Puente de Noy abandonado.
En turismo: oferta máxima en cantidad, pero hay que analizar calidad y concentración estacional. Nuestros trabajadores de hostelería terminan el verano agotados.
Queremos vincularlos, gestionarlos con mirada de 360 grados, para que se potencien, multipliquen y el impacto sea más eficaz, eficiente, orientado a resultados.
Con mirada a largo plazo: educación, conocimiento, innovación como activos económicos. Estamos en enclave geoestratégico con Málaga y Granada, dos polos de desarrollo. Tenemos activos: arqueología, historia, cultura, turismo, submarinismo, subtropicales, agricultura.
Se pueden potenciar desde conocimiento, formación profesional, relación con universidades de Málaga y Granada, relaciones con empresas innovadoras. Y para todo eso: el PGOU.
Precisamente sobre el PGOU, quería conocer su opinión sobre la sentencia del convenio Torre Galera de 2005, que obligará a pagar 20 millones de euros al Ayuntamiento. ¿Qué lectura hace?
Hay un aforismo: «Entre uno y otro, la casa sin barrer». Vamos a ver la intrahistoria de esa lamentable sentencia.
Empieza a gobernar Convergencia y saca su PGOU. Echa para atrás el PGOU previamente acordado. Lo aprueba con los votos del Partido Popular. El señor Ruiz Joya ya formaba parte del equipo del PP, no era concejal, pero formaba parte de ese equipo. Se aprueba ese PGOU con votos a favor del PP.
Años después, el PP llega a la Alcaldía, archiva ese PGOU en un cajón y denuncia situaciones que considera irregulares. Hasta ahí bien. Pero ¿ustedes no se dieron cuenta que había una cláusula de 20% de interés? ¿No hicieron un balance, una medición de riesgo al denunciar? ¿No valoraron que triplicaría el impacto económico, pasando de 10 a 20 millones?
Hasta ahí ya no bien. Me parece una decisión política irresponsable, cortoplacista y electoral.
Nos habla de un urbanismo grandilocuente, que aspiraba a ser Marbella, no planificado pensando en la ciudad real de ciudadanos, que era estridente. Se hacían gestiones irresponsables.
Habla de falta de rigor, de profesionalidad, de análisis de riesgo a la hora de gestionar lo público del PP, a la hora de denunciar, a la hora de dejar pasar el tiempo y que crezcan intereses.
Con el PGOU tenemos la triste historia de cuatro PGOUs: el que aprobó PSOE con PP, archivado. El que aprobó Convergencia-Partido Andalucista con PP, archivado, en un cajón. El que presenta Ruiz Joya, dicen desde 2019 que no sabemos qué va a pasar. Han pasado 30 años y seguimos sin PGOU.
Habla muy mal de la responsabilidad y altura de mira de los partidos políticos aquí. Un municipio como Almuñécar, tres años después de elecciones, seguimos sin PGOU. Todas las problemáticas tienen raíz en la falta de PGOU. Habla de una política que muchos ciudadanos dicen que no sirve de nada.
¿Para qué sirve la política si no es poner de acuerdo a todos en algo tan trascendental como un plan de desarrollo urbanista? Esa es mi desazón, el cabreo, el enfado. Me tiro piedras a mi tejado también, pero hablo como ciudadano: 30 años sin PGOU.
Todas estas problemáticas recurrentes nos llevan al mismo lugar: PGOU, PGOU, PGOU. Creo que ya está bien, ¿no?
Afirma que necesita todas las fuerzas para gobernar. ¿Estaría abierto a pactos electorales con otros partidos como Convergencia Andaluza, IU, plataformas locales? ¿Con quiénes sí y con quiénes no cuando llegue mayo?
Hablamos de que necesitamos todas las fuerzas todo el rato, porque el reto es presentar un modelo de ciudad alternativo que capitalice, represente, aglutine las ganas de cambio real que hay en Almuñécar.
Cuando decimos «todas las fuerzas», no estamos hablando de siglas, no estamos hablando de pactos. Nuestro pacto es con la gente: militantes, simpatizantes, amigos, todas aquellas personas que quieren apostar por un modelo de ciudad diferente. Esto no va de derecha o izquierda, va de personas que quieren ese cambio.
No estamos hablando del «rollo de siempre». Nuestro pacto es con nuestra gente, con quienes quieren esa gana de cambio y nos están empujando y apoyando.
¿Cuál es el mayor reto al que se enfrentaría como alcalde de este municipio?
Te lo voy a decir desde lo personal. El mayor reto sería conciliar ese trabajo con mi vida familiar. Ese es realmente el que más ruido me haría, porque sé la responsabilidad que supone.
No quiero renunciar a ser juez del PSOE, papá de Hugo, Jimena y Leonardo.
A nivel de gestión municipal, entiendo que una vez en el Gobierno, todo sería perfectamente asumible con fuerza, trabajo y con el equipazo que me acompaña.
¿Cuándo lanzará su campaña? ¿Cuándo va a apretar el acelerador políticamente?
Por las condiciones estructurales y operativas que tenemos, no vais a vernos en un momento de intensidad máxima. Vamos trabajando partido a partido, pico y pala, pasito a pasito, pasito firme, con los pies en el territorio. Nuestro trabajo es un trabajo de fondo. Llevamos haciendo otros tres años y vamos a seguir haciéndolo.
Vamos a ir subiendo grados evidentemente. Cuando se acerque la campaña electoral tendremos una en la que apostaremos por elementos innovadores.
En las próximas semanas y meses vamos a incorporar nuevas capas de trabajo: foros y conversatorios con actores colectivos, entidades, sectores económicos, vecinales. Vamos a seguir teniendo presencia en barrios, que es donde encontramos alegría y gasolina para seguir.
Acercándose mayo, meteremos una marcha más, habrá otros actos y espacios. Nuestra campaña es pasito a pasito, partido a partido, poco a poco y sin perder la cabeza.
